Arriba y abajo

No hay muchas ganas de contar qué ha pasado hoy, más que nada porque no ha ocurrido algo extraordinario o digno de mención.

La rodilla evoluciona favorablemente, pero es la cabeza la que no sigue sus pasos y va siendo hora de que lo haga.

Supongo que es cuestión de tiempo, cuestión de ponerle ganas y de no rendirse, pero no resulta fácil cuando todo lo que te impulsa para arriba, también es lo que te tumba.

Toca aprender y seguir soñando.

Comentarios