Prueba superada

Aún no había sufrido en sus propias carnes mi mejor amigo la exigencia de estos nuevos cambios, y sin duda, no fue fácil.

Sin embargo, con orgullo admito que la prueba de fuego ha sido una prueba superada con éxito. Terminamos en una discoteca, con copas gratis, y ni por esas pudo conmigo la tentación..

Ningún cambio ni ninguna dieta parecen ir en serio hasta que van, y aquí seguimos soñando.

Comentarios