Prueba de fuego
Tenía pensado empezar hoy escribiendo 'Luis 1-0 la mala vida', pero eso significaría que estoy abierto a encajar goles, y no es así.
Una vez consideras la derrota como opción, ya has perdido, y no hemos venido a perder, sino a triunfar o morir en el intento.
Esta noche será una prueba de fuego más importante aún que la de anoche, pero con la victoria redundante de ayer nada me va a frenar hoy.
El regreso a casa anoche fue, cuanto menos, una odisea. Desde donde me dejó el bus hasta casa debía haber poco más de kilómetro y medio; lo hice corriendo. Hacia mucho frío, pero noté como el corazón no se aceleraba, acostumbrado a largos entrenos, cinco minutos no fueron nada; son grandes noticias.
Sin embargo, las piernas no respondieron como esperaba; el gemelo no molestó, pero la razón por la cual paré aquella carrera hace ya semana y media, el tendón de aquiles del pie izquierdo, hizo muecas de seguir ahí, fastidiando.
Echaba de menos correr algo, estuvo bien, pero quizá deba esperar unos días más a que todo vuelva a la absoluta normalidad. Lo echo de menos.
Pero antes, tenemos una prueba de fuego esta noche.
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